Meditación

Alas y raíces
en el centro
cuando me encuentro
dentro y fuera de mí.





Bonito, barato, basura

 -Los peligros de la Moda Rápida-


Marx advertía sobre el deslumbramiento del objeto. Lo entiendo como una suerte de aura brillante que rodea a la mercancía, impidiendo pensar más allá, es decir, ¿cómo?, ¿quiénes?, ¿cuándo y por qué? 

Esto puede ser respondido por los principales países productores textiles, cuya mano de obra se mueve en condiciones precarias: Bangladesh, India, Camboya, Indonesia, Malasia, Sri Lanka y China. Entonces cuando veo la prenda no pienso en las manos que la construyeron. En muchos casos, manos infantiles. Manos vulneradas. Cuerpos, cuya narrativa es la desprotección, el abuso y el miedo. 

El auge de tendencias y la invención de nuevas necesidades desembocan en la producción, a gran escala, de ropa barata. Moda Rápida. Con bajos costos y una calidad cuestionable, pues lo bonito se transforma en descartable, mientras el consumidor desecha prendas y se prepara para otra novedosa adquisición. Las Redes Sociales otorgan su dosis, porque ser es igual a tener y se tiene, en consecuencia, mucha ropa. Ropa que se descartará rápidamente pues el estilo se construye con velocidad y cambio. Se compra barato lo que sale, en verdad, extremadamente costoso para el planeta y sus habitantes. 

Los daños ambientales son altos al igual que los residuos. La contaminación textil comprende desde la extracción de materiales hasta el descarte de la ropa en la basura. El 73%  de las prendas anuales es incinerada o abandonada en vertederos.  

La industria de la moda es la segunda más contaminante del globo. Con hasta el 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero. A la vez que se abastece de más de 215 billones de litros anuales de agua potable y miles de químicos, nocivos para ecosistemas, animales, humanos. Y las prendas que se lavan provocan la acumulación de microplásticos en los océanos. Por otro lado, existen materiales que no pueden ser reciclados. Tierra y agua son contaminadas, a cada momento. Nuestro vínculo con la naturaleza pierde equilibrio, belleza y cercanía. 

Desde  ONU, señalan que en cada segundo se incinera o se desecha ropa en un equivalente a un camión de basura. Urge un cambio en las prácticas de los consumidores. 

Mientras la catástrofe ecológica desatada por la Moda Rápida camina cerca, también lo hace la conciencia de gran parte de la humanidad. ¿Cómo somos cambio? No usar prendas cuya confección implique sustancias peligrosas. Aumentar el uso de la ropa, su durabilidad; es decir, no comprar, reutilizar. Efectivo reciclaje al momento de desechar la ropa. Comprar en tiendas sustentables. Consumir moda circular. Una ONG, Fashion Takes Action, propone el método de las 7 R: reducir, rentar, resignificar, reparar, reusar, revender y reciclar. 

Puedo ver la prenda e imaginar cómo fue hecha. Puedo especular qué pasará con ella. Y sobre todo: puedo elegir no comprarla.  






ONU

Parlamento Europeo

El País

Greenpeace